Reformas o recortes: estamos en el camino equivocado

Por Esteban Carrillo (ecarrillo@antares-consulting.com)

Al principio de la crisis me preguntaba cuántas medidas de las que estamos tomando servirán para que, en el futuro, tengamos un modelo de sanidad más sostenible, y cuántas sólo servirán para hacer pasar estrecheces al sistema y a sus usuarios.

Los primeros datos que empezamos a ver sobre el impacto en el gasto son preocupantes: según el informe anual de Estadística del Gasto Sanitario Público (datos hasta 2011), los recortes sólo han provocado el efecto de disminuir el gasto en farmacia… y en atención primaria (reducción del gasto del 1,7 en 2010 y del 4,1 en 2011) y en salud pública (reducción del gasto del 34,3 y 1,4 respectivamente). En cambio, el gasto hospitalario ha seguido creciendo o ha tenido una disminución mucho menor (reducción del 1,0 en 2010 y crecimiento del 1,9 en 2011).

Gasto sanitario público consolidado

Hay muchas razones para pensar que, si es inevitable controlar el coste, los hospitales son los que más pueden aportar a ello. Primero, porque es donde están los costes más importantes. Segundo, porque es evidente que en las organizaciones más complejas es donde están las mayores bolsas de ineficiencia. Y tercero, porque nuestros hospitales públicos tienen aún un importante camino que recorrer en gestión de las estancias medias, ambulatorización, gestión de la cronicidad y otras medidas necesarias. Además de para sufrir estrecheces, la crisis también puede ser una gran oportunidad para resolver ineficiencias y problemas cronificados. El tipo de medidas de intervención que he citado van en la tendencia de cambio del modelo sanitario, pero además, hemos visto que contribuyen a disminuir a corto plazo la factura sanitaria, reduciendo la ineficiencia hospitalaria.

Por ello, parece disparatado que los dos primeros años de restricción de financiación, y especialmente 2011, se hayan basado en la farmacia (impacto sólo en 2011) y en la atención primaria (decrecimiento continuado), mientras el gasto hospitalario ha crecido. Los hospitales, entre 2007 y 2011, han pasado de representar el 54,1 % de nuestra factura sanitaria al 58,4 %, mientras que la atención primaria ha perdido peso, del 15,6 % al 15,1%.

En fin, corramos un tupido velo, porque el año 2011 es prácticamente el primero de los grandes ajustes presupuestarios en sanidad. De entrada se ha optado por lo fácil, no por lo importante. ¿Se revertirá en el año 2012 esta tendencia? ¿Hacemos apuestas?

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2 respuestas a Reformas o recortes: estamos en el camino equivocado

  1. Dr. Batman dijo:

    Me temo que 2012 y 2013 reforzaran la tendencia que describes pues parece claro que dado un sistema de competencias transferidas, el gobierno central ha apretado el ajuste por donde puede y eso es gastó farmacéutico nacional y limites de deficit sutonomicos sobre todo, metiendose hasta donde pueda en ordenacion, etc., y las CCAA por ahora lejos de adelgazar ineficiencias hospitalarias, repercuten en gasto farmacéutico, recursos humanos y desfinanciacion de políticas de listas de espera sobre todo La encrucijada para las Consejerías es hasta donde sacrificar réditos políticos apretando la eficiencia de los hospitales cuando son estos los más politizados de todos (a poco que se intente hacer la batalla mediática esta servida)…

    Querido autor, te desafío a ir más allá del cómodo terreno de la descripción de datos y la recomendación abstracta de medidas genéricas y concretar en una o dos transformadoras y viables, enciende un par de antorchas en esta oscuridad a ver si quienes tienen que decidir transforman el miedo en voluntad, la impericia en convicción y la parálisis en determinación.

    Una reflexión final: y si la voz del ciudadano fuera mas la del cliente exigente del desempeño de un sistema de salud que no es gratuito sino que esta pagando de su propio bolsillo, en vez de la politizada y manipulada posición proteccionista del status quo? Podemos dar criterio al ciudadano para que exija esa eficiencia, calidad, rigor de gestion ya no solo a papá estado del que esperamos todos que nos salve y proteja, sino para que exija al hospital, al centro de salud, en fin, al sistema nacional de salud de verdad?

    Quiero creer que si damos CRITERIO al ciudadano, comprensión de que no es un paciente sino un exigente cliente y que tiene derecho a serlo, y promovemos decididamente QUE OPINE sobre el funcinamiento y los resultados, será su EXIGENCIA de calidad y resultados el mejor punto de apoyo para que los timoratos políticos tomen las decisiones valientes. Criterio significa darle datos reales y conocimiento para entenderlos? Promover su OPINIÓN y vías para expresar sus expectativas y necesidades al respecto significa propiciar la libertad de elección si los recursos que tiene asignados no funcionan como es debido? te dejo estas dos preguntas sobre la mesa.

    Gran artículo. Espero que aceptes mi desafío.

    • Esteban Carrillo dijo:

      El Dr. Batman (precisamente mi personaje favorito del cómic) me reta a que proponga una o dos medidas concretas en la línea que planteo. Pues ahí va una con un impacto clarísimo: Cerrar las unidades de hospitalización que no estén justificadas por la demanda. El planteamiento es muy sencillo: ambulatorizamos las intervenciones quirúrgicas, reducimos la estancia media, hemos construido más hospitales…. En muchos de nuestros hospitales comienzan a sobrar camas al menos durante la mayor parte del año. Una unidad de hospitalización tiene casi los mismos costes de personal de enfermería si está ocupada al 85% (como se recomienda) que al 70%.

      ¿Esto es una especulación? Para apoyar mi argumento he decidido mirar las memorias de grandes hospitales públicos. Después de mirar el primero he optado por no seguir: en este sobraron en 2011 más de 200 camas en promedio!!!!!!!. Alguien dirá que ha visto cómo ese mismo hospital estaba saturado en un determinado momento. Seguro que sí, pero ¿cuántos meses al año? ¿Hemos de mantener cientos de camas improductivas durante 12 meses porque pueden hacer falta dos o tres meses al año?. Estoy hablando de cerrar unidades en general, no necesariamente todas todo el año. Por eso no puedo aceptar que haya crecido el gasto hospitalario en plena crisis cuando tenemos estas ineficiencias. Este mismo cálculo a nivel de una comunidad autónoma de tamaño medio (y de entre las más eficientes en general) me dio 16 unidades de hospitalización completas que deberían cerrarse. Jordi Varela recordaba en su blog que la variable con que se asocia la variabilidad médica en la tasa de ingresos es precisamente la mayor o menor oferta de camas hospitalarias.

      ¿Cerrar camas es impopular? Sí, parece que muchos piensan que son las camas las que curan. Pero…¿alguna de las medidas que han tenido que tomar últimamente nuestros políticos y gestores es popular?, ¿no es hora de que alguien empiece a pensar cuanta ineficiencia se puede resolver a corto o medio plazo?.

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